Si sos individuo, institución pública o empresa y pensás que el espacio que habitas o vas a habitar podría estar afectado por niveles altos de radiactividad natural en aire, suelo o agua, podemos ayudarte a evaluar y/o mitigar las anomalías. En particular, para el caso del gas radón, las estrategias de prevención son más económicas y eficientes que las de mitigación, dependiendo de las concentraciones. Concretamente, la prevención debe tener lugar en el diseño y ejecución de las construcciones, para evitar o disminuir el ingreso del gas desde el sustrato al interior de la vivienda. Por su lado, las estrategias de mitigación se relacionan fundamentalmente con la extracción del gas del interior de la vivienda, una vez que este ya ingresó.
Nuestro grupo de trabajo tiene la capacidad técnica y analítica para abordar problemáticas de radiactividad natural en sentido amplio, a través de: